viernes, 14 de noviembre de 2014

Secretos de la Serie


De entre las múltiples propiedades notables que tiene la Sucesión de Fibonacci algunas de las más curiosas pueden ser:
  • La razón entre cada par de términos consecutivos va oscilando por encima y por debajo de la razón áurea, y que conforme va avanzando la sucesión se va acercando más a este valor.
  • En el reino vegetal su aparición más llamativa en la implantación espiral de las semillas en ciertas variedades de girasol. Hay en ellas dos haces de espirales logarítmicas, una en sentido horario y otra en sentido antihorario, formados por dos términos consecutivos de la conocida serie.
  • El cuadrado de cada número F se diferencia en 1 del producto de los dos números F situados a cada uno de sus lados. Conforme se avanza en la sucesión, esta diferencia va siendo alternativamente positiva y negativa.
  • La suma de los cuadrados de dos números F consecutivos cualesquiera, Fn2+Fn+12 es F2n+1. Puesto que el último de estos números es de subíndice forzosamente impar, resulta de este teorema que al escribir en sucesión los cuadrados de los números de Fibonacci, las sumas de los pares de cuadrados consecutivos formarán la sucesión de números de Fibonacci con subíndice impar.
  • Cualesquiera cuatro números de Fibonacci consecutivos A, B, C, D verifican la siguiente identidad: C- B= A x D.
  • La sucesión de las últimas cifras de los números de Fibonacci tiene período 60. Si se toman las dos últimas cifras, la sucesión tiene período 300. Para la sucesión formada a partir de las tres últimas cifras el período es ya 1.500; para cuatro, el período tiene 15.000 cifras; para cinco el número asciende ya a 150.000, y así sucesivamente.
  • Para cada entero m hay una colección infinita de números de Fibonacci exactamente divisibles por m, de los cuales al menos uno se encuentra entre los 2m primeros términos de la sucesión.
  • El tercero de cada tres números de la sucesión es divisible por 2; al contarlos de cuatro en cuatro, el cuarto es divisible por 3. El quinto de cada cinco es múltiplo de 5; el sexto de cada seis, es divisible por 8, y así sucesivamente, siendo los divisores números F en sucesión.
  • A excepción del 3, todo número F que sea primo tiene subíndice primo. Dicho de otra forma, si el subíndice es compuesto, también lo será el número F correspondiente (Por ejemplo, 233 es primo y porta subíndice 13, también primo). Pero la recíproca no es cierta. Hay números de Fibonacci con subíndices primos que son números compuestos. El primer ejemplo es F19 que vale 4.181, siendo éste último múltiplo de 37 y 113.
  • Con las excepciones triviales de 0 y 1, tomando 0 como el elemento de subíndice 0 de la sucesión, entre los números de Fibonacci hay solamente un cuadrado perfecto, el elemento 12, que es 144, muy curioso, pues su valor es el cuadrado del subíndice.
  • En la sucesión de Fibonacci hay solamente dos cubos: 1 y 8.

La lista de las propiedades de la sucesión de Fibonacci bastaría para llenar un libro. Pero también existen una gran variedad de aplicaciones de la misma en física y matemáticas.


Por Juan Sanchez Martos.

Los "Fibonacci" en la naturaleza



Hay innumerables ejemplos de la naturaleza que se relacionan con la Serie Fibonacci.

Ejemplos:

Representaciones


Representación gráfica de la serie Fibonacci



UN TEMA DE CONEJOS


                          
                                                                                                                  por Juan Sanchez Martos


   "No deja de ser irónico que Leonardo, cuyas aportaciones a la matemática fueron de tanta importancia, sea hoy conocido sobre todo a causa de un matemático francés del siglo pasado, Edouard Lucas, interesado en la teoría de números, quién encadenó el nombre de Fibonacci a una sucesión numérica que forma parte de un problema trivial del Liber Abaci.

Imaginemos una pareja de conejos, macho y hembra, 
encerrados en un campo donde pueden anidar y criar.
 Supongamos que los conejos empiezan a procrear a 
los dos meses de vida, engendrando siempre un único
 par macho-hembra, y a partir de ese momento, 
cada uno de los meses siguientes un par más de 
iguales características. Admitiendo que no muriese 
ninguno  de los conejitos, ¿cuántos pares contendría el 
cercado al cabo de un año?.


Mediante una sencilla gráfica podemos observar el crecimiento en el número de pares de conejos, así el primer y segundo mes habría sólo un par de conejos; al finalizar este segundo mes la hembra tendría su primer parto y por lo tanto el tercer mes ya serían dos pares los existentes. El cuarto mes los padres tendrían otra pareja y los hijos todavía no, por lo tanto serían tres los pares. El quinto mes se produciría el primer parto de los hijos y otro más de los padres, con lo que los pares que correteaban por el campo ya serán cinco. A partir de aquí no hay más que seguir el proceso para ir calculando los conejitos durante los siguientes meses.
La sucesión así formada está compuesta, en sus primeros términos, por los números:

1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, 377, 610, 987, 1597, 2584, 4181, 6765...


caracterizada porque cada término de la sucesión es suma de los dos anteriores."

En general, la serie tendría la particularidad de calcularse de la siguiente manera:

                                                Fn  = F(n-1) + F(n-2)

done n será la posición ( número de orden, mes transcurrido), que buscamos en la serie.
Por supuesto que para conseguir el resultado de un número Fibonacci que se encuentre en un lugar avanzado, debemos ir calculando los anteriores hasta llegar a la posición deseada. De esta manera planteamos un problema para resolverlo produciéndolo en un programa de SCILAB.
















miércoles, 12 de noviembre de 2014

Creador

                      



                                                           Leonardo de PisaLeonardo Pisano o Leonardo Bigollo (c. 1170 - 1250), también llamado Fibonacci, fue un matemático italiano, famoso por haber difundido en Europa el sistema de numeración indo-arábigo actualmente utilizado, el que emplea notación posicional (de base 10, o decimal) y un dígito de valor nulo: el cero; y por idear la sucesión de Fibonacci.